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DESTINO ITALIA, LA DOLCE VITA

Todo comenzó con un encuentro fortuito una noche de Noviembre…

Hacer un voluntariado era un sueño que tenía pendiente  y cuando vi a Virginia, quien por aquel  entonces estaba  a cargo de los proyectos SVE en el CJCC – Centro de la Juventud Comarcal de Calahorra, me habló de su experiencia en Torino y de la vacante que ella dejaría tras unos meses. Esto despertó de nuevo mi curiosidad y comencé a tomar decisiones.

Hice la entrevista con Associazione Eufemia, la organización italiana en la que estoy colaborando,  y tras recibir su mensaje confirmando que me habían seleccionado, lo comuniqué a la empresa donde trabajaba. Dejar mi vida en España para comenzar mi aventura en Italia fue una decisión importante, pero es algo de lo que no me arrepiento. Sólo se vive una vez así que debemos perseguir nuestros sueños y apostar por aquello que nos hace felices.

Mi familia se sorprendió al recibir la noticia pero por supuesto me apoyaron, al igual que lo han hecho en todas y cada una de las decisiones que he tomado en mi vida. Les planteé venir a Italia por carretera y emprender un viaje que siempre recordaríamos. Tras recorrer durante una semana Francia, Suiza e Italia, por fin llegamos a Torino, la ciudad que se convertiría en mi hogar los próximos 12 meses.

Recuerdo cada detalle de mi llegada como si fuera ayer. Conocí a mis coordinadoras, Giulia e Ilaria, y a mis nuevas compañeras y amigas, Ruta, Jenny y Ana. El primer día de oficina llegó repleto de planes. Para dar comienzo a esta nueva etapa, las voluntarias preparamos una presentación sobre nosotras mismas, una dinámica interesante para conocernos y saber más de nuestras vidas y orígenes. Nuestra organización de acogida también nos organizó ese día un aperitivo de bienvenida, algo muy típico aquí en Italia, e invitaron a otros voluntarios que colaboran con ellos. A partir de ahí comenzamos a crear relaciones de amistad con quienes a día de hoy son nuestra cuadrilla de amigos y con los cuales compartimos nuestras actividades y tiempo libre.

Continuamos nuestra primera semana conociendo un poco más la mágica ciudad de Torino de la mano de nuestra amiga Martina, quien nos hizo una visita guiada y nos enseñó los lugares más emblemáticos como por ejemplo la Piazza Castello, La Mole Antonelliana, la Santa Madre o el río Po, y los no tan turísticos como podría ser cualquiera de las plazas o bares que frecuentamos los fines de semana, uno de mis favoritos es el Club de Jazz.

Esa misma semana también organizamos una cena “typical spanish”en nuestra casa  y una salida para el fin de semana. El voluntariado comenzaba repleto de planes y buenos momentos. Desde entonces todo ha sido todo un sinfín de aventuras, tanto los proyectos que desarrollamos en el ámbito profesional como nuestros momentos de ocio.

Me siento afortunada de colaborar con una asociación con tanta experiencia como es EUFEMIA y con tanta diversidad de proyectos. Con ellos es casi imposible aburrirse ó caer en la rutina. En estos 5 meses he trabajado en las siguientes actividades:

  • Panacea: Todos los días por la mañana cada una de nosotras acompaña a voluntarios de otra asociación a recoger pan del día anterior y a entregarlo en residencias de acogida.
  • Foodpride: En esta labor y siguiendo con el pan entre otros alimentos, hacemos una ruta por las panaderías locales del barrio y recogemos el “invenduto” para entregarlo en otras residencias de adultos. Además, todos los sábados acudimos a varios mercados antes de la hora del cierre para recoger aquella comida que no han vendido. En lugar de desaprovecharla, la damos a familias necesitadas.
  • Cooking Workshop: Con la comida que recogemos de los mercados se hacen talleres de cocida en una de las residencias, nos encanta aprender sobre la gastronomía italiana y envolvernos de esos deliciosos aromas.
  • Marsigli: Esta es una de esas residencias. Allí vamos a ayudar a quien vive ahí a hacer distintos trabajos de jardinería y bricolaje. ¡Uno de mis sitios favoritos!
  • Escape for Change: Cuando llegamos uno de los proyectos vigentes era una “escaperoom” basada en la sostenibilidad, la primera “escaperoom” educativa de la ciudad. ¡Un proyecto muy interesante en el cual los participantes pueden concienciarse sobre cambio climático al mismo tiempo que discurren como superar las pruebas y se divierten!
  • Informagionavi: Como voluntarias, hemos participado en distintas charlas y encuentros en los que explicamos a otros jóvenes locales nuestra experiencia y las oportunidades que tienen de viajar al extranjero disfrutando de los proyectos que financia la UE y ayudando en cualquier tipo de actividad con fines sociales.
  • Youth Exchange: Uno de esos proyectos puede ser un intercambio juvenil, y nuestra organización suele preparar este tipo de eventos en Torino así que por supuesto es un placer para nosotras colaborar con ellos y aprender más cada día.
  • Teatro: También participamos en talleres de teatro en escuelas, donde disfrutamos con los adolescentes de la magia de expresarse y contar historias a través de esta forma de arte.
  • Escuela Al Amal: Este proyecto ayuda a mujeres marroquíes a integrarse en la sociedad local y aprender el idioma. Para nosotras fue un lujo poder asistir a las clases de italiano y aprender con ellas. Además, nos invitaron a más de una comida y pudimos degustar su fantástica gastronomía.
  • Fiestas del barrio: En Torino celebran la festividad de los barrios entre la primavera y el verano compartiendo distintas culturas y costumbres, y a nosotras nos encanta poder acudir para ayudar y al mismo tiempo festejar con la gente del lugar.
  • Estate Ragazzi: En verano y durante un mes, una iglesia del barrio organiza un campamento para niños. Este mismo año tuvimos la ocasión de acompañarles Junio y compartir distintos talleres con ellos.
  • LinguEufemia: Uno de los proyectos que nació a manos de anteriores voluntarios y que actualmente todavía desarrollamos es un club de lengua. Un día a la semana nos encontramos con gente interesada en aprender inglés, español, alemán o cualquiera de nuestros idiomas maternos y pasamos divertidos ratos aprendiendo.
  • Tandem Lingüistico: Saber el idioma local es un factor importante cuando vives en el extranjero y en el tándem invertimos la mitad del tiempo aprendiéndolo, y la otra mitad enseñando nuestro propio idioma. ¡Un intercambio muy útil y entretenido!

Nuestra asociación nos ofrece todo el apoyo que necesitamos, pero también pone a nuestra disposición a una mentora, Simona, una mujer encantadora que hace las labores de madre y psicóloga al mismo tiempo. Con ella hablamos de nuestros sentimientos e inquietudes, pero también de nuestros objetivos y ambiciones.

Aquí el tiempo pasa volando y esto no ha hecho más que empezar. En estos 5 meses estoy viviendo una de las mejores experiencias de mi vida. Por suerte aun me quedan otros 7 meses aquí. Además de pasar tiempo en Torino, una ciudad llena de eventos y oportunidades para disfrutar, también hemos tenido ocasión de viajar y conocer otros lugares de Italia. Poco después de llegar, preparamos una excursión al parque nacional Gran Paradiso. Como su nombre indica, es un paraíso natural con un paisaje parecido al de un cuento de hadas, allí pudimos escapar de la ciudad para desconectar y respirar aire puro.

También tuvimos la ocasión de viajar a Roma. Una de las cosas que tiene el voluntariado es que el país de acogida organiza varios encuentros interculturales con el resto de voluntarios europeos que desarrollan sus proyectos aquí. Fue una semana magnífica donde pudimos entender un poco más el significado de ser voluntario, conocer a personas increíbles y ver la maravillosa capital de Italia.

Pero he de reconocer que, a pesar de que ahora todo es fantástico, antes de venir también tenía miedos. El miedo a lo desconocido es algo que todos hemos experimentado alguna vez. Tenía miedo a no sentirme cómoda, o a no cumplir las expectativas que pudieran tener sobre mí, tenía miedo a no desarrollarme personal y profesionalmente, o a extrañar a mi ciudad y a mi gente… Pero como todos los miedos, cuando te lanzas a por ellos los superas, y ahora me siento plena.

Y como no, otro de los miedos que tenía estando en un país como Italia, ¡era comer todos los días pasta y pizza! Y no, no es un mito… En Italia pueden comer y cenar pasta todos y cada uno de los días de la semana y es algo normal. Por supuesto ambos son un básico en nuestra dieta italiana, pero nuestro medio de transporte es la bici así que compensamos los excesos con el ejercicio. La mejor manera de conocer la ciudad es moverte a través de ella, y que mejor que hacerlo con la libertad  que te ofrece una bicicleta, un medio de transporte sostenible y saludable. Hacía años que no montaba en una, pero ahora se ha convertido en una compañera de viaje indispensable y… ¡me encanta!

Como resumen de esta primera etapa puedo decir que estos meses se han basado en DISFRUTAR, APRENDER, COMPARTIR, AYUDAR Y CRECER. Hacer un voluntariado es una experiencia increíble que está al alcance de todos, y que cualquier joven europeo podría y en mi opinión debería hacer. Soy del pensamiento de que “viajar es cultura”, así que animo a los jóvenes a que se interesen por este tipo de proyectos y disfruten, simplemente disfruten.

IRENE ÁLVAREZ